LA IDONEIDAD Y PERTINENCIA DE LA PRUEBA

Los numerales 119, primer párrafo de la Ley de Amparo y 79 del Código Federal de Procedimientos Civiles, de aplicación supletoria en la materia, establecen:

“Artículo 119. Serán admisibles toda clase de pruebas, excepto la confesional por posiciones. Las pruebas deberán ofrecerse y rendirse en la audiencia constitucional, salvo que esta Ley disponga otra cosa. …”

“Artículo 79.- Para conocer la verdad, puede el juzgador valerse de cualquier persona, sea parte o tercero, y de cualquier cosa o documento, ya sea que pertenezca a las partes o a un tercero, sin más limitaciones que las de que las pruebas estén reconocidas por la ley y tengan relación inmediata con los hechos controvertidos. — Los tribunales no tienen límites temporales para ordenar la aportación de las pruebas que juzguen indispensables para formar su convicción respecto del contenido de la litis, ni rigen para ellos las limitaciones y prohibiciones, en materia de prueba, establecidas en relación con las partes.”

El primer precepto citado, establece que en el juicio de amparo son admisibles toda clase de pruebas, excepto la confesional por posiciones; mientras que el segundo numeral transcrito refiere que para conocer la verdad en los asuntos sometidos a su consideración, el juzgador puede valerse de cualquier persona y de cualquier cosa o documento, sin más limitaciones que las de que las pruebas estén reconocidas por la ley y tengan relación inmediata con los hechos controvertidos.

Como podrá advertirse, en el juicio de amparo son admisibles toda clase de pruebas (excepto la confesional por posiciones), sin embargo, el derecho del quejoso al respecto no es irrestricto, pues el artículo 79 del Código Federal de Procedimientos Civiles de aplicación supletoria a la materia, dispone que los medios de convicción ofrecidos deben tener relación inmediata con los hechos controvertidos y ser un medio que efectivamente sirva para demostrar lo que se pretende (principios de pertinencia e idoneidad) lo que tiene por objeto evitar el desarrollo de diligencias innecesarias que contravengan el principio de pronta impartición de justicia.

De manera que el juzgador no está obligado a admitir y desahogar las pruebas ofrecidas en todos los casos sino que, para su admisión, deben cumplir con los principios de pertinencia e idoneidad; el PRIMERO de ellos impone como limitación al juzgador, tanto al calificar la admisión o desechamiento de las ofrecidas por las partes, como las que traiga oficiosamente, que tengan relación inmediata con los hechos controvertidos, con la finalidad de evitar, por economía procesal, diligencias innecesarias y carentes de objeto; el SEGUNDO, regido, a su vez, por los principios de expeditez en la administración de justicia y de economía procesal, consiste en que la prueba sea el medio apropiado y adecuado para probar el hecho que se pretende demostrar, de modo que para recibir una prueba tiene que  cumplir con las exigencias del Juicio de Amparo cumplir con pronta y expedita impartición de justicia.

Partiendo de dicha premisa, el principio de idoneidad de la prueba, aun cuando no se prevé en la Ley de Amparo, está contemplado en el artículo 79 del Código Federal de Procedimientos Civiles, que debe tenerse como supletoriamente aplicable al caso.

Ahora si ofrecieras una prueba pericial en algun asunto en particular, es importante que sepas que la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en la ejecutoria relativa a la contradicción de tesis 29/2008-PL, entre las sustentadas por los Tribunales Colegiados Quinto, Sexto y Séptimo, todos en Materia Administrativa del Primer Circuito, determinó que la prueba pericial es un medio probatorio de integración compleja; por lo que determinó que la prueba pericial se integra por los siguientes elementos:

  1. La designación del o de los peritos que haga el Juez o, en su caso, las partes para que se asocien con el designado por el juzgador.
  2. La presentación del cuestionario que deberán responder los peritos.
  3. La adición al cuestionario por las demás partes.
  4. La aceptación del cargo de perito.
  5. La presentación de los dictámenes correspondientes.

De dicha ejecutoria derivó la jurisprudencia 2a./J.148/2008, de la Segunda Sala de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, bajo el rubro: PRUEBA PERICIAL EN EL JUICIO DE AMPARO. CUANDO LA ADICIÓN AL CUESTIONARIO CONFORME AL CUAL SE DESAHOGARÁ AQUÉLLA NO GUARDA RELACIÓN CON LA MATERIA DE LA MISMA, EL JUEZ DE DISTRITO ESTÁ FACULTADO PARA DESECHARLA DESDE SU ANUNCIO.”; Lo anterior lo explico debido a que la mayoría de los jueces federales, desechan dichas pruebas, sin previamente requerir al quejoso la falta de alguno de los presupuestos antes mencionados, así como desechan diversas pruebas sin emitir un pronunciamiento ya sea a la idoneidad o pertinencia, violando con ello las reglas esenciales del juicio de amparo,  pues el no hacerlo deja sin defensa al oferente, ya que tal determinación debe tomarse en cuenta sólo cuando no haya duda razonable de que la prueba ofrecida nada tiene que ver con la controversia, y en este punto, el Juez debe actuar con amplitud de criterio más que con rigidez.